A Nacho, mi amigo fiel.

En la foto estoy yo, de unos 10 años o algo así, con mi primer perro llamado Nacho. Hoy, Nacho cumple 4 años de muerto, así que escribiré sobre él. Para las personas que nunca tuvieron o han tenido una mascota les puede parecer ridículo dedicarle algo como una entrada en un blog, o el tiempo que me demoro escribiendo, o las neuronas que quemo haciéndolo, a un perro. A esas personas les digo, que nunca han tenido una mascota entonces no saben de lo que hablan. Toda mi vida quise un perro, todos los años lo pedía en la carta al niño Dios en Navidad (el equivalente al que trae los regalos pero en Colombia) un perro. Mi hermano quería también un perro y era de las cosas que más felices nos hacía: pensar en tener un perro. Tuvimos pericos, canarios, peces, tortugas, pero nada. Queríamos un perro. Recuerdo mucho cuando mis papás nos iban a contar que iríamos a vivir a España por un tiempo largo, hicieron una salida a comer sorpresa. Yo sospechaba algo extraño (No es por dármelas, sino...